Una tristeza pasajera puede provocar que quien la padezca se distraiga y pierda el control de un automóvil, situación que podría tener catastróficos finales para el conductor y los tripulantes de vehículos que estén a su alrededor. Si este accidente le ocurre a una persona que en general goza de salud mental, ¿cuáles son los eventos que en potencia enfrenta alguien a quien se le ha diagnosticado con el Trastorno por Déficit de Atención de Hiperactividad (TDAH)? Pese a creencias populares, el TDAH es un trastorno que impide a los niños aprender y atender las enseñanzas, indicaciones y normas que los adultos les dan; por ilustrarlo de alguna manera, es como si en sus cabezas existiera un ruido continuo que de manera permanente los está distrayendo; al estar impedida la concentración, el menor buscará otros estímulos para entretenerse, y es en esta exploración en la que su conducta se dispara, ya que él no tiene capacidad para regular su comportamiento.
Dicho por especialistas, son personas que “tienen inestable la dopamina y todos los neurotransmisores”, de no recibir atención, su conducta será impredecible, hecho que en la infancia representa para los adultos tener que
convivir con niños a los que llaman problemáticos, y años más tarde, cuando ellos hayan crecido, serán mexicanos
que de una o varias maneras violan la ley. Las probabilidades de que un transgresor adulto padezca TDAH podrían ser altas, ya que los neurólogos pediatras y los paidopsiquiátras coinciden en que por cada salón de clases pueden haber uno o dos niños con este trastorno. Aunado a esto, las posibilidades se siguen manteniendo a la alza, pues una persona que padezca el trastorno se lo heredará al menos a uno de sus hijos. El panorama para las personas con este tipo de neurodiversidad es complicado, pues tienen un problema, que comienza en la infancia, y se desarrollan en sociedades que no saben cómo atenderlo y por ende, son socialmente incomprendidos.
Primeramente cabe destacar que la mayoría de los profesionales de la salud mental implicados en la atención del
TDAH (neurólogos pediatras, psiquiatras infantiles, psicólogos, pedagogos y docentes) coinciden en que no existe
un proceso estandarizado para el tratamiento de esta población. Por otra parte, la neurobiología no ha descrito qué
regiones del cerebro se encuentran afectadas o cuáles son los neurotransmisores que están fallando.
A la fecha, la mayoría de las personas con TDAH que han logrado superar su condición, son individuos cuyos
padres no delegaron la crianza de sus hijos en un medicamento, terapeutas, especialistas o en la escuela. Son
personas cuyos padres estaban conscientes de “la diferencia” de sus hijos y que por eso se capacitaron para
educarlos.
En México se ignora cuántas personas han logrado superar en su totalidad al TDAH, pues tampoco se tiene una
estadística confiable que indique el número de pacientes con este trastorno; especialistas estiman que se trata de
mil 500 connacionales, sin embargo la cifra no es precisa Mesa de debate. Desde que en la década de los setenta se abusara de la prescripción del Metilfenidato, el fármaco más utilizado para el control del TDAH, se ha dicho popularmente que este medicamento causa adicción y efectos adversos en el organismo por la necesidad de su uso prolongado. Especialistas como el neurólogo pediatra, Mauricio Leija, adscrito a la Clínica de Niños y adolescentes del Instituto Jaliscience de Salud Mental, aseguran que en la literatura médica no se han publicado datos que evidencien efectos dañinos en la salud a causa del medicamento. “Sin embargo, privar al niño de la terapia farmacológica sí
es restarle oportunidades de que logre un neurodesarrollo óptimo”, afirmó.
Acorde con los especialistas, una pieza fundamental del éxito terapéutico es el medicamento, el cual representa un
gasto mensual al bolsillo de las familias, esto además de las terapias y estudios que requiere el menor para lograr
el diagnóstico acertado.
Además de un sistema de salud que no cubre las necesidades de las personas con TDAH, esta población enfrenta
un régimen educativo que no sabe atenderlo y que por ende viola sus derechos como escolar. Por esta razón, el
neurólogo pediatra Francisco Eduardo Sánchez Pérez, especialista con tres décadas de experiencia en el manejo
del TDAH propone la creación de la Procuraduría para la Defensa de los Educandos. “Son niños a quienes se les
recorta el horario escolar o se les expulsa de una escuela a otra”.
Gabriela O, docente en escuela secundaria pública, quien tiene este tipo de neurodiversidad y también es mamá
de un adolescente con TDAH se opone a esta idea, pues aunque acepta el señalamiento del doctor, argumenta
que los maestros de México ya están “muy atados de las manos” como para además tener que enfrentar una
procuraduría.
Con la finalidad de desarrollar investigación científica en México que ayude a generar mejores guías para las
familias que viven con esta neurodiversidad, la Fundación Carlos Eduardo Almanza organizó una mesa de
discusión en el Instituto Crit de Irapuato en el marco del segundo foro nacional que tuvo lugar en el mes de agosto.
Para conocer las diferentes posturas que presentaron pedagogos, docentes, neurólogos pediatras y
paidopsiquiatras puedes consultar en Youtube el video “TDAH Irapuato, mesa de discusión para mejores
tratamientos”.
¿DÓNDE CONSULTAR?
Si eres una persona que superó al TDAH o que está buscando formas para lograrlo, puede consultar la página de
Facebook @soyneurodiverso, en la que puedes compartir tu historia de vida.
Fundación Carlos Eduardo Almanza A.C.
Facebook: @tdagirapuato